sábado, 8 de mayo de 2010

Dos días

No quería sexo de una noche ni posos en vasos de Gin-Tonic. No quería fiestas locas ni vestidos cortos. Solo quería si él queríaSolo reía si él reía
Su problema eran los extremos. Ella no tenía. Así era realmente ella. A veces santa a veces puta.Solo pedía estabilidad y la buscaba de múltiples maneras
Retomó su vida; sus amigos; sus estudios. Ya no se emborrachaba. Mantenía conversaciones coherentes y sus minifaldas pasaron a convertirse en pitillos ajustados. Pasó a tomar té y relajarse con Pereza. Sus noches de fiesta locas se volvían divertidas y terminaban en casa y no en cualquier habitación de un hotel. Se sentía orgullosa de ellas misma pues era lo que siempre había sido pero con la diferencia de que poseía un ápice de control del que había carecido. Quizás las experiencias de la vida y las tardas pasadas con la cabeza dentro del váter le habían servido de algo...
O quizás no. Porque pese a tener una vida casi idílica por mucho que todos los días fundiese la tarjeta en ropa y zapatos se sentía vacía. Totalmente vacía
Aquellos errores del pasado mermaban sus noches. Su sombra aún planeaba sus miedos. Su imagen aún estaba en su memoria.
Sentía que nada sería lo mismo
Y mientras pensaba una lágrima mojaba su teclado

1 comentario:

  1. ¡Hola!

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    Un saludo.

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